PARA QUIEN ASUMA EL MINISTERIO DE AGRICULTURA PRONTO


Como persona que colaboró por casi 7 años en el MAG y que sigue preocupado por el futuro de este pilar de la realidad salvadoreña, solo quiero decirle esto:


- Solucionar la situación de los agricultores de subsistencia va más allá de solo entregarles paquetes de insumos; hay que brindar créditos como ya lo ha propuesto el Presidente Funes, pero también asegurar tierras aptas y/o disponibles de siembra, asistencia técnica, orientación y medios para su diversificación productiva; el desarrollo de infraestructura de post-cosecha, y canales de comercialización.


- Hay que apoyarse en todos los actores involucrados; no solo campesinos, no solo grandes empresarios y organismos internacionales. La agricultura y ganadería es cuestión de ingenieros agrónomos, nutricionistas, veterinarios, ambientalistas, proveedores de servicios, académicos, profesores, entidades de desarrollo local, entre otros. Por eso un Consejo Agropecuario debe ser un mecanismo más participativo e inclusivo, cimentado en la ley y el ordenamiento territorial.


- La institucionalidad (MAG y CENTA) deben fortalecerse con recurso humano, presupuestario y político para que no sean “elefantes blancos” sino coordinadores de un desarrollo económico desde el campo; deben retomar su papel de reguladores (no controladores) de evitar malas prácticas agrícolas, pecuarias, forestales y de pesca.


- Entender que la biotecnología no solo es abrir las puertas a los OGM; es utilizar y aprovechar racionalmente la ciencia y tecnología para producir, procesar y almacenar alimentos y derivados de la agricultura y pesca para beneficio del país; esto se solicita a la cooperación internacional y debemos aprovechar los espacios y personas locales que nos podrían contribuir a su fomento.


- Tiene un efecto multiplicador en la economía nacional y se vincula no solo al resto de sectores productivos nacionales, sino también al regional y mundial; debe ser actor en la política comercial, industrial y social del país, en especial, incorporando la generación de empresas en manos de mujeres y jóvenes.


- Aprender a valorar la agricultura como parte de la cultura salvadoreña y su vinculación al turismo, el arte, la educación, la alimentación y el medio ambiente.


En fin, le recomiendo reflexionar lo que dice el principio visionario de una gremial vinculante al tema: “Muy simple…sin agricultura, no hay comida”.


Abilio Orellana
Miembro de las Juventudes Socialdemócratas
de El Salvador

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